Entradas

Bocados de Ánimo: “Corta tu rama”

  ABRIL 8, 2018 Bocados de Ánimo: "Corta tu rama"  Cuenta la leyenda que el rey de una lejana comarca un buen día recibió en obsequio dos pequeños halcones y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenase. Al cabo de algunos meses, el rey pidió un informe al maestro cetrero acerca del entrenamiento de las valiosas aves. El maestro le informó que uno de los halcones respondía perfectamente al entrenamiento, pero que el otro no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día de su llegada. El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que curaran al halcón, pero nadie pudo hacer volar al ave. Entonces decidió encargar directamente la misión a los miembros de la corte, pero nada sucedió…. En un acto de desesperación, el rey decidió comunicar a su pueblo que  ofrecería una jugosa recompensa a la persona que hiciera volar al halcón. A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente frente a las ventanas de su palacio. El rey le dijo a su corte, ¡Tráig...

Bocados de ánimo: "Carreta Vacía"

Bocados de Ánimo: "Carreta Vacía"   CARITASBSAS   DIÁLOGOS PARA EL ALMA Caminaba con mi padre, cuando él, de repente se detuvo en una curva y después de un instante de silencio me preguntó: -Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: -Estoy escuchando el ruido de una carreta… -Eso es, dijo mi padre. Es una carreta vacía. Entonces le pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la ves? A lo que mi padre respondió: -Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, porque causa mucho ruido.     ¡Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace! Luego de lo cual mi padre aprovechando mi sorpresa agregó: -Cuando veas a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, siendo prepotente y humillando a la gente, recuerda: "cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace". PIEDRA LIBRE A...

Bocados de ánimo: “El Canasto de Carbón”

Bocados de ánimo: "El Canasto de Carbón"  Se cuenta la historia de un anciano que vivía en una granja en las montañas con su joven nieto. Cada mañana, el Abuelo se sentaba temprano en la mesa de la cocina para leer su vieja y estropeada Biblia. Su nieto que quería ser tal como él, intentó imitarlo de cualquier manera. Un día el nieto preguntó, "Abuelo, yo intento leer la Biblia, me gusta pero no la entiendo, y lo que logro entender, se me olvida en cuanto cierro el libro. ¿Qué hay de bueno en leer la Biblia? Preguntó el Nieto. El Abuelo calladamente dejó de echar carbón en la estufa y dijo: "Baja con el canasto de carbón al río y tráelo con agua." El muchacho hizo tal y como su abuelo le dijo, aunque toda el agua se salió antes de que él pudiera volver a la casa. El abuelo se rió y dijo, "Tendrás que moverte un poco más rápido la próxima vez" y lo envió nuevamente al río con el canasto para intentar de nuevo. Esta vez, el muchacho corrió más rápid...

Bocados de ánimo: “Bello Corazón”

Imagen
Bocados de ánimo: "Bello Corazón" Un joven estaba en el centro de la ciudad, haciendo alarde de tener el corazón más bello del país. Muchos comprobaron que no había marcas de cicatrices, ni defecto alguno, y con admiración, reconocieron que aquél era el corazón más perfecto que hubiesen visto. El joven se sentía muy orgulloso de su corazón intacto. De repente, un anciano apareció frente a la multitud y dijo: -"¿Por qué el corazón del joven no es tan bonito como el mío?" La multitud y el joven miraron hacia el corazón del anciano, que estaba latiendo con vigor, pero tenía muchas cicatrices. Tenía lugares en que se habían removido pedazos y colocado otros en su lugar, pero éstos no encajaban bien, mostrando desprolijas irregularidades. En ciertos puntos del corazón, faltaban pedazos, mostrando huecos. El joven, al ver el corazón del anciano, dijo: -"Usted debe estar bromeando… Compare nuestros corazones. ¡El mío está perfecto, intacto y el suyo es una mezcla de c...

Bocados de ánimo: “La Balanza”

Imagen
Bocados de ánimo: "Balanza" Una mujer pobremente vestida, con un rostro que reflejaba tristeza, entró en un negocio, se acercó al dueño y de manera humilde preguntó si podía fiarle algunos alimentos; con voz suave explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar, tenían siete niños y necesitaban comida. El almacenero no aceptó de ninguna manera. Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer rogó: "Por favor señor, se lo pagaré tan pronto como pueda" El almacenero le dijo que no podía darle fiado ni a crédito, ya que no tenía una cuenta en su negocio, y le pidió que se retirara. De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchaba la conversación entre el dueño del almacén y la mujer. El cliente se acercó y le dijo al almacenero, que el se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su familia; Entonces el almacenero, fastidiado, preguntó a la mujer: "¿Tiene usted una lista de compras?". La mujer dijo: "...

Bocados de ánimo: "El árbol triste"

Imagen
Bocados de ánimo: "El árbol triste" Había una vez, un lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: "No sabía quién era". -"Lo que te faltaba es concentración", le decía el manzano, "si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves qué fácil es?". -"No lo escuches", exigía el rosal, "es más sencillo tener rosas" y  "¿Ves qué bellas son?". Y el árbol desesperado intentaba todo lo que le sugerían y, como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado. Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: -"No te preocupes, tu problema no es tan grave. Es el mismo de muchísimos seres ...

Bocados de ánimo: “Verdad Desnuda”

Imagen
Bocados de ánimo: "Verdad Desnuda"  Los discípulos de un rabino, famoso por su erudición y gentileza, le preguntaron por qué acostumbraba esclarecer la verdad contando una parábola. Él respondió: - Esto se los puedo explicar contando una parábola sobre la propia Parábola. "Un día, la Verdad andaba visitando a los hombres, sin ropas y sin adornos, tan desnuda como su nombre. Y todos los que la veían le daban la espalda, de miedo o de vergüenza, y ninguno le daba la bienvenida. Así, la Verdad recorría los confines de la Tierra, rechazada y despechada. Una tarde, muy desconsolada y triste, la Verdad encontró a la Parábola, que paseaba alegremente, en un traje muy bello y colorido. - Verdad…, ¿Por qué estás tan abatida? – preguntó la Parábola. - Porque soy tan vieja y fea que los hombres me evitan – replicó la Verdad. - Qué disparate – se rió la Parábola. No es por eso que los hombres te evitan. Toma, vístete con una de mis ropas y verás lo que acontece. Entonces, la Verdad ...