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Bocados de Misericordia: “Las cicatrices”

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Bocados de Misericordia: "Las cicatrices" (Meditación – 10º semana) En un día caluroso de verano en el sur de Florida, un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salio corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. Su mamá desde la casa lo miraba por la ventana, y vio con horror lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole el niño se alarmó y miró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde. Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos. Justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer tiraba determinada, con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no la abandonaba. Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo. El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aún pudo llegar a caminar. Cuando salió del trauma, un periodista le preguntó al niño s...

Bocados de Misericordia: “Carrera de ranas”

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ocados de Misericordia: "Una carrera" (Meditación – 9º semana) ¡Era una vez una carrera de ranitas! El objetivo era alcanzar lo alto de una gran torre. Había en el lugar una gran multitud de espectadores. Algunos para observarlas y otros para alentarlas. Comenzó la competencia. Pero como los espectadores no creían que las ranitas pudieran alcanzar lo alto de aquella torre, lo que más se oía comentar era: "¡Que pena! Esas ranitas no lo van a lograr… no van a poder…" Poco a poco, las ranitas comenzaron a desistir. Pero había una que persistía y continuaba la empinada subida en busca del logro. La multitud continuaba murmurando: "¡Que pena!, las ranitas no lo van a conseguir… ¡no van a poder!…" Y las ranitas iban exactamente desistiendo, una por una… …menos aquella ranita que continuaba perseverando… cada vez más segura. Al final de la competencia, todas desistieron, menos ella, que alcanzó la meta. La curiosidad se apoderó de todos. Querían saber lo que habí...

Bocados de Misericordia: "Corta tu rama"

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Bocados de Misericordia: "Corta tu rama" Cuenta la leyenda que el rey de una lejana comarca un buen día recibió en obsequio dos pequeños halcones y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenase. Al cabo de algunos meses, el rey pidió un informe al maestro cetrero acerca del entrenamiento de las valiosas aves. El maestro le informó que uno de los halcones respondía perfectamente al entrenamiento, pero que el otro no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día de su llegada. El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que curaran al halcón, pero nadie pudo hacer volar al ave. Entonces decidió encargar directamente la misión a los miembros de la corte, pero nada sucedió…. En un acto de desesperación, el rey decidió comunicar a su pueblo que  ofrecería una jugosa recompensa a la persona que hiciera volar al halcón. A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente frente a las ventanas de su palacio. El rey le dijo a su corte, ¡Tráiganme al autor ...

Bocados de Misericordia: “Carreta Vacía”

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Bocados de Misericordia: "Carreta Vacía" Caminaba con mi padre, cuando él, de repente se detuvo en una curva y después de un instante de silencio me preguntó: -Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: -Estoy escuchando el ruido de una carreta… -Eso es, dijo mi padre. Es una carreta vacía. Entonces le pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la ves? A lo que mi padre respondió: -Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, porque causa mucho ruido.     ¡Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace! Luego de lo cual mi padre aprovechando mi sorpresa agregó: -Cuando veas a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, siendo prepotente y humillando a la gente, recuerda: "cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace". Piedra libre a: La humildad consiste en callar nu...

Bocados de Misericordia: “Canasto de Carbón”

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Bocados de Misericordia: "El Canasto de Carbón" Se cuenta la historia de un anciano que vivía en una granja en las montañas con su joven nieto. Cada mañana, el Abuelo se sentaba temprano en la mesa de la cocina para leer su vieja y estropeada Biblia. Su nieto que quería ser tal como él, intentó imitarlo de cualquier manera. Un día el nieto preguntó, "Abuelo, yo intento leer la Biblia, me gusta pero no la entiendo, y lo que logro entender, se me olvida en cuanto cierro el libro. ¿Qué hay de bueno en leer la Biblia? Preguntó el Nieto. El Abuelo calladamente dejó de echar carbón en la estufa y dijo: "Baja con el canasto de carbón al río y tráelo con agua." El muchacho hizo tal y como su abuelo le dijo, aunque toda el agua se salió antes de que él pudiera volver a la casa. El abuelo se rió y dijo, "Tendrás que moverte un poco más rápido la próxima vez" y lo envió nuevamente al río con el canasto para intentar de nuevo. Esta vez, el muchacho corrió más ráp...

Bocados de Misericordia: “Bordados de la Vida”

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Bocados de Misericordia: "Bordados de la Vida" (Meditación – 5º semana) Cuando yo era niño, mi madre trabajaba tejiendo. Yo me sentaba en el suelo, miraba y preguntaba qué es lo que estaba haciendo. Ella me contestaba que estaba bordando. Todos los días yo hacía la misma pregunta y ella me contestaba lo mismo. Observaba su trabajo desde abajo de donde ella se encontraba sentada, y repetía: "Mamá, ¿qué es lo que estás haciendo?" Le decía que, desde donde yo la miraba, lo que estaba haciendo me parecía muy extraño y confuso. Era un lío de nudos e hilos de diferentes colores, largos, cortos, unos gruesos y otros finos… Yo no entendía nada. Ella sonreía, miraba hacia mí y de manera tierna me decía: "Hijo, salí a jugar un rato, y cuando termine mi trabajo yo te llamaré, te alzaré en brazos y dejaré que veas el trabajo desde arriba, desde mi perspectiva. Pero yo seguía preguntándome desde abajo: ¿Por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y otros claros? ¿Po...

Bocados de Misericordia: “Bello Corazón”

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Bocados de Misericordia: "Bello Corazón"  Un joven estaba en el centro de la ciudad, haciendo alarde de tener el corazón más bello del país. Muchos comprobaron que no había marcas de cicatrices, ni defecto alguno, y con admiración, reconocieron que aquél era el corazón más perfecto que hubiesen visto. El joven se sentía muy orgulloso de su corazón intacto. De repente, un anciano apareció frente a la multitud y dijo: -"¿Por qué el corazón del joven no es tan bonito como el mío?" La multitud y el joven miraron hacia el corazón del anciano, que estaba latiendo con vigor, pero tenía muchas cicatrices. Tenía lugares en que se habían removido pedazos y colocado otros en su lugar, pero éstos no encajaban bien, mostrando desprolijas irregularidades. En ciertos puntos del corazón, faltaban pedazos, mostrando huecos. El joven, al ver el corazón del anciano, dijo: -"Usted debe estar bromeando… Compare nuestros corazones. ¡El mío está perfecto, intacto y el suyo es una mez...